

En la solemnidad de la Ascensión del Señor, más de un centenar de catequistas de distintas comunidades de la Diócesis San Juan Bautista se reunieron en el Colegio Padre Alberto Hurtado para celebrar el Día del Catequista, una instancia de encuentro, renovación espiritual y reafirmación del compromiso con la educación de la fe.
La jornada estuvo marcada por diversos momentos en los que formación, fraternidad y oración, permitió a los asistentes reflexionar sobre el desafío evangelizador en los tiempos actuales y fortalecer su misión pastoral.
Formación sobre evangelización e inteligencia artificial
Uno de los momentos centrales fue la formación virtual denominada “Evangelización en la Era Digital: Inteligencia Artificial y Catequesis”, ofrecida por el sacerdote salesiano Simón Martínez López, quien profundizó en los desafíos y oportunidades que presenta la tecnología para la transmisión del Evangelio.
Durante su exposición, enfatizó que “la tecnología es una herramienta”, recordando además palabras inspiradas en el pensamiento del Papa Francisco al señalar que “el amor, el discernimiento y la fe son el corazón de la evangelización”.
Asimismo, destacó que el uso de herramientas digitales “no cambia el Evangelio, pero puede abrir caminos para que más corazones encuentren a Jesús”, invitando a los catequistas a utilizar responsablemente las nuevas plataformas de comunicación al servicio de la misión evangelizadora.
Un compartir fraterno que fortaleció la comunión
Tras el espacio formativo, los participantes vivieron un momento de convivencia y compartir fraterno, fortaleciendo los lazos de comunidad entre quienes desarrollan el servicio catequístico en parroquias, colegios y Bailes Religiosos en la Iglesia de Calama.
La Eucaristía y el llamado a ser “Teófilos”
Siguiendo con el programa los catequistas celebraron la Eucaristía presidida por el obispo Tomás Carrasco, quien centró su homilía en el sentido profundo de la misión catequística.
“El catequista no nace sólo del estudio, no nace de una preparación técnica, nace de esa relación viva con Jesucristo”, expresó el pastor diocesano, subrayando que antes de anunciar a Dios, el catequista está llamado a ser “Teófilo”, es decir, amigo y amado por Dios, como se menciona en el texto de los Hechos de los Apóstoles (1,1-11)
El obispo explicó que la misión catequística se sostiene principalmente en el testimonio de vida: “Los niños, los jóvenes y las familias no sólo escuchan palabras; van a mirar la manera de vivir, de tratar a los demás, cómo ora y cómo sirve el catequista”.
En otro momento de su reflexión, invitó a los servidores de la Iglesia a no desanimarse frente a las dificultades pastorales: “Quizás podemos sembrar sin ver resultados inmediatos, pero Cristo sigue actuando en medio de su Iglesia y sostiene silenciosamente cada esfuerzo realizado con amor”.
También recordó que la Ascensión del Señor no significa una ausencia de Cristo, sino “una nueva manera de estar presente”, especialmente en la Palabra, la comunidad, la Eucaristía y la misión evangelizadora.
“Ser catequista no es sólo cumplir una tarea parroquial; es participar de la misma misión de Cristo”, afirmó, agregando que cada catequista recibe el envío del Señor para extender el Reino de Dios en medio del mundo.
Finalmente, el obispo animó a los presentes a renovar la alegría del llamado: “Pidamos al Señor que ilumine siempre los ojos de su corazón para que nunca pierdan la esperanza ni la pasión por anunciar a Jesucristo”.
Reconocimiento al Padre Javier González
Al finalizar la jornada se vivió un momento especialmente significativo con la entrega por parte de la Diócesis a través del obispo de un reconocimiento al sacerdote Javier González Donoso, quien durante su presencia en Calama se desempeñó como asesor diocesano del Departamento de Catequesis.
El presbítero, perteneciente a la Orden de la Madre de Dios, fue convocado por su congregación para asumir una nueva misión pastoral en Santiago, motivo por el cual recibió el cariño y agradecimiento de los catequistas y agentes pastorales.
El Departamento de Catequesis también expresó su gratitud por el permanente acompañamiento espiritual, formativo y humano realizado por el sacerdote durante su servicio en la diócesis, destacando su cercanía, compromiso y entrega en el caminar catequístico de la Iglesia local.