
Con una activa participación, cerca de un centenar de catequistas de las distintas parroquias y comunidades de la Diócesis San Juan Bautista se dieron cita este fin de semana en el Colegio Padre Alberto Hurtado para participar en el taller de formación y reflexión pastoral, orientado a profundizar el documento “Orientaciones para renovar la catequesis de iniciación cristiana en Chile”.
La jornada que año a año organiza el Departamento de Catequesis de la Iglesia de Calama tuvo como eje central la necesidad de renovar la catequesis a partir de las nuevas orientaciones emanadas de la CECH, manteniéndose fiel al Evangelio, pero dialogando con los cambios culturales y sociales del tiempo presente. En este contexto, se abordaron aspectos clave del documento, como el enfoque kerigmático, que prioriza el primer anuncio del Evangelio como una experiencia viva de encuentro con Cristo; la sinodalidad y la vida comunitaria; y la invitación a una catequesis “en salida”, que forme discípulos misioneros comprometidos con la justicia, la paz y la dignidad humana.
El taller se desarrolló en distintas etapas en la que los fundamentos teológicos de la renovación de la catequesis estuvieron a cargo del Padre Nicolás A. Sosa, quien también profundizó en la figura de Jesús como modelo de catequista, a partir del relato de los Peregrinos de Emaús y su paralelo con el quehacer catequético actual. Asimismo, presentó una propuesta de renovación, sustentada en datos y en los desafíos pastorales del contexto actual.
Por su parte, el diácono Alberto Sánchez, coordinador del Departamento de Catequesis, expuso sobre nuevas metodologías y el uso de medios digitales, destacando la importancia de incorporar herramientas actuales que permitan una catequesis más dinámica, cercana y efectiva, sin perder la centralidad del mensaje cristiano.
La jornada concluyó con el mensaje y la bendición del obispo de Calama, monseñor Tomás Carrasco Cortés, quien animó a los catequistas a perseverar en su vocación y a no descuidar la formación permanente. El pastor diocesano subrayó que la catequesis no busca reemplazar lo ya vivido, sino enriquecer el camino histórico de la Iglesia, interpretando los signos de los tiempos para que la Palabra de Dios —viva y eficaz— llegue con mayor profundidad al corazón de las personas.
Finalmente, monseñor Carrasco invitó a los catequistas a seguir dejándose iluminar por el Espíritu Santo, a cultivar la escucha y el acompañamiento cercano, y a nutrirse constantemente de la Sagrada Escritura y del Catecismo de la Iglesia Católica, como pilares fundamentales para una catequesis fecunda y evangelizadora en la realidad actual.