

Con un llamado a renovar la vida espiritual y fortalecer el discernimiento pastoral, los sacerdotes de la Diócesis San Juan Bautista de Calama participaron entre el 3 y el 6 de marzo en su retiro anual, realizado en la Casa de Ejercicios Nuestra Señora de la Merced.
La jornada de oración y reflexión fue guiada por el sacerdote francés Joël Guibert, quien ofreció diversas meditaciones centradas en la vida interior del sacerdote, la oración profunda y la búsqueda constante de la voluntad de Dios.
El obispo de la diócesis, Tomás Carrasco Cortés, destacó la profundidad del encuentro espiritual, señalando que el retiro significó “un detenernos frente a un sacerdote que vino para hablarnos de Dios y mostrarnos también la grandeza del sacerdocio”.
Según explicó el pastor diocesano, el retiro invitó a los sacerdotes a redescubrir el sentido profundo de su vocación: “el sacerdocio es ese llamado a ser de Cristo para Cristo, a abrir el corazón a Dios para mostrar a Dios, porque sólo Dios puede mostrar a Dios”.
El obispo también subrayó que la reflexión abordó el valor de la cruz en la vida sacerdotal. “El sacerdocio también lleva la cruz, que es el alma y la alegría, sin huirla, porque es desde ahí donde se puede mostrar la vida de Dios a la humanidad”, indicó.
Asimismo, resaltó que uno de los aspectos más significativos fue la invitación a priorizar la vida interior por sobre la acción pastoral. “Nos invitó a vivir lo que debiera vivir un verdadero sacerdote: la oración profunda, más que el hacer, el ser. El ser que surge del corazón de Cristo”, expresó.
En esa línea, el retiro también motivó a los presbíteros a discernir los planes pastorales desde la oración. “Es distinto cuando presentamos nuestros proyectos a Jesucristo ya realizados para que Él los bendiga, a cuando primero los rezamos para descubrir si realmente son proyectos de Él o solamente nuestros”, reflexionó el obispo.
Para el pastor diocesano, este espacio espiritual tiene una conexión directa con el caminar pastoral de la Iglesia local. “Todo plan pastoral puede ser muy bueno, pero debe ser iluminado por el Espíritu Santo, rezado y presentado a Dios antes de ser presentado a los fieles”, señaló.
Tras 35 años de camino vocacional entre seminario y sacerdocio, el obispo afirmó que esta experiencia marcó profundamente su vida espiritual. “Creo que este ha sido uno de los retiros más profundos que he vivido, uno de los que me ha dejado más desafíos”, afirmó, valorando también la profunda conexión con Dios que transmitió el predicador.
Por su parte, el predicador del retiro, el padre Joël Guibert, manifestó su gratitud por la experiencia vivida junto al clero de Calama, asegurando que este encuentro espiritual lo marcó de manera especial.
“Ha sido la experiencia que más me ha marcado de todos los retiros que he predicado en Chile”, expresó, agradeciendo también la acogida fraterna de los sacerdotes y el apoyo de quienes colaboraron durante la jornada, incluyendo al traductor y al equipo de la casa de ejercicios.
En su reflexión, el sacerdote francés también abordó el contexto actual de la Iglesia y del mundo, particularmente la necesidad de paz en medio de los conflictos internacionales.
“Nos hemos dado cuenta de que la paz es un don que viene desde arriba, desde el Padre del cielo”, explicó, destacando que incluso en un mundo marcado por tensiones y guerras, la paz puede vivirse como un regalo de Dios en la vida cotidiana.
“Lo hemos experimentado también en este retiro: la paz es un don del Señor que se puede vivir a pesar de las diferencias que puedan existir entre las personas”, añadió.
El padre Joël Guibert nació en 1959 en Francia, en una familia de viticultores. Tras sentir la llamada al sacerdocio en su juventud, ingresó al seminario de su diócesis y completó su formación en el seminario carmelita de París, siendo ordenado sacerdote en 1991.
Durante su ministerio pastoral ejerció en parroquias rurales y costeras, además de acompañar movimientos juveniles. Posteriormente, tras una profunda experiencia de conversión interior, discernió junto a su obispo una nueva misión centrada en la predicación de retiros espirituales.
Actualmente lleva una vida de carácter eremítico en la diócesis de Nantes y se dedica a predicar retiros para sacerdotes, religiosos y laicos en distintos países, además de escribir sobre espiritualidad cristiana.